"Sentía día tras día como el frío,
luchaba por salir de sus entrañas,
y de paso, acuchillarla"

La Dama
La dama de cabello albo
Vivir decía, que no quería,
Pues morir era el deseo,
De sus pupilas.
La dama de ojos cristalinos,
Recogía su vestido platino,
Arrugado, maltrecho, estúpido,
Roto. Ya no le servía.
La dama de piel de marfil
Acariciaba con sus manos el arpa,
Arrancando notas melancólicas,
Dolor, el que ella sentía.
La dama de sonrisa menguada
Trataba de desvelar mis secretos;
Me mataba con su mirada,
Me ahogaba con sus caricias.
Alma en pena.
Muerte en vida.
Detrás de porcelana,
No sentía, pues muerta
Ella estaba.
Vivir decía, que no quería,
Pues morir era el deseo,
De sus pupilas.
La dama de ojos cristalinos,
Recogía su vestido platino,
Arrugado, maltrecho, estúpido,
Roto. Ya no le servía.
La dama de piel de marfil
Acariciaba con sus manos el arpa,
Arrancando notas melancólicas,
Dolor, el que ella sentía.
La dama de sonrisa menguada
Trataba de desvelar mis secretos;
Me mataba con su mirada,
Me ahogaba con sus caricias.
Alma en pena.
Muerte en vida.
Detrás de porcelana,
No sentía, pues muerta
Ella estaba.
¡Oh, cuán dolor!
¡Oh, cuán pena!
¡Que sufrimiento el no sentir sufrimiento!
Que pena, el no sentir pena…
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