"Las mejores personas,
son las que están locos"

Homicidio permitido.
Enfrentarte al mundo,
Saber quién eres.
Mirar sin temor al infinito.
Avanzar, un paso, otro.
Sentir el aliento de las olas,
Poco a poco, a cada paso.
Cuenta la leyenda,
Que yo misma escribí
En la arena de la playa,
Que las almas de las personas,
En llamas prendidas están.
Cuenta la leyenda,
Que cada persona,
Cada espíritu, alguien es.
Cuenta que la mía,
Rojo fuego, rojo atardecer, es.
Pero la sociedad no quiere,
No quiere almas, ni amor, no vive.
La sociedad atrapa, con rejas,
Que parecen de cartón.
La sociedad es como el agua,
Que apaga el fuego.
Es como la mano,
Que quita la estufa.
Es como ese viento gélido,
Que sopla en tu nuca.
Es como ese folio en blanco,
Que te paraliza y frena.
La sociedad es como cerrar los ojos,
Un instante, y nunca más abrirlos.
Es como una habitación oscura,
En la cuál caes preso.
La sociedad es como ese calcetín,
Que nunca tiene pareja.
Es como ese verano,
Sin días de sol.
La sociedad te atrapa,
te sesga, te mata.
La sociedad actual,
Es el mayor genocidio,
Jamás conocido y cometido,
Al alma de un recién nacido.
La sociedad es el asesino,
Siempre permitido.
Pero ni nos podemos resistir.
Así que, ¿Para qué luchar?
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