Dónde los héroes soñaban.
Vuelven los héroes,
A correr por las campiñas.
Vuelven los grandes,
A portar su gran espada.
Pero ya no buscan sangre,
No buscan dolor, ni oro,
Ni gloria ni besos al aire.
Buscan a su buscado amor.
Todos corren por las praderas,
Montados en sus corceles,
Todos buscan aquella torre,
Dónde su dama duerme.
Cabalgan durante días y noches,
Sin descanso, sin sueño;
Sólo con su espada y corcel,
Y un águila guardándolos.
Miles de historias contaron,
Los bardos de los reinos.
Más ni los héroes se miraban,
Y veían más allá de su escora.
Buscaban a su amada,
Aquella que su corazón dulce,
Envalentonaba, avivaba,
Cuyo tacto deseaban.
Y no se daban cuenta,
De que su dulce y bella amada,
Se trataba de la cruel y despiadada,
Pero dulce para ellos, batalla.