martes, 18 de marzo de 2014

(XXXXVIII) Despintada.



Despintada.

Perséfone acabó despintada.

Perséfone era una dama de luz.
En sus pinceladas cogía el sol,
Y sus rayos los plasmaba
En sus cuadros y acuarelas.

Perséfone pintaba la alegría,
La ilusión, la vida, el corazón.
Y cuando veías sus cuadros,
Una sonrisa en tu rostro esbozaba.

Perséfone pintaba la luz,
Y por la noche dormía 
Con una lámpara azul,
Para que hubiera luz.

Pero cuando llegó la guerra,
Perséfone no encontraba la luz.
La bombilla de su lámpara,
Que la noche iluminaba, fundió.

Perséfone estaba desesperada,
Pues en sus malditos cuadros 
Ya no encontraba la luz,
Pues la guerra la había matado.

Perséfone no encontraba la luz,
Y ya no pudo pintar cuadros.
Ya no pudo plasmar luz.
Ya no pudo sentir felicidad.

Y desde entonces Perséfone,
Ya no pinta cuadros, sino
Que despinta su realidad.


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