"Nunca estamos preparados,
para decir adiós"

La enredadera de la muerte.
Mientras recordamos
Que siempre nos querremos.
Huele aún a salitre,
A la mar muerta
De aquella costa.
Y cuando duermo,
Aún con el vestido,
Y los tacones tirados.
En ese momento,
Te recuerdo, te
Siento, te huelo.
Siento que me abrazas,
Que estás aquí, que
Vuelves. Que me
Acaricias. Me
Besas, Te
Fundes. Muero.
Y es en esos instantes,
Cuando despierto,
En la cama fría sin tu olor.
Suspiro, abrazo
Aquel regalo. Caigo,
Pesadillas. Muero.
¿Cómo puedo respirar,
Si no hay aire en el cielo,
Que llene mis pulmones?
¿Cómo puedo dormir,
Si la realidad son pesadillas,
Y los sueños son miserias?
¿Cómo puedo avanzar,
Sin tus palabras,
Sin tu presencia?
Es en esos instantes,
Cuando pienso en la salida,
Cuando pienso en volar.
Es en esos instantes,
Cuando pienso que Dios,
Si existe, es un cabrón.
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